HIPERTENSIÓN ARTERIAL: EL RIESGO SILENCIOSO QUE TAMBIÉN AFECTA LA SALUD DE LOS TRABAJADORES

04.10.2026


La hipertensión arterial es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en el mundo y, al mismo tiempo, una de las que puede pasar más desapercibida. Muchas personas pueden tener cifras elevadas de presión arterial durante años sin presentar síntomas evidentes, mientras el corazón, los vasos sanguíneos, los riñones y otros órganos continúan expuestos a sus efectos.

Por esta razón, medir periódicamente la presión arterial no debería considerarse únicamente una actividad médica. Es una herramienta sencilla de prevención que puede permitir identificar oportunamente un problema de salud y actuar antes de que aparezcan complicaciones.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en 2024 aproximadamente 1.400 millones de adultos entre 30 y 79 años vivían con hipertensión arterial en el mundo, equivalente a alrededor del 33 % de ese grupo de edad. Un dato especialmente preocupante es que cerca de 600 millones de personas desconocían que tenían hipertensión.

¿Qué es la hipertensión arterial?

La presión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias mientras circula por el organismo.

La hipertensión aparece cuando esa presión permanece elevada de manera persistente. La OMS define la hipertensión clínica en adultos como una presión arterial sistólica igual o superior a 140 mmHg y/o una presión diastólica igual o superior a 90 mmHg, confirmada mediante mediciones realizadas en diferentes días.

La presión arterial se expresa mediante dos valores:

Presión sistólica: corresponde a la presión cuando el corazón se contrae.

Presión diastólica: corresponde a la presión cuando el corazón se relaja entre latidos.

Sin embargo, una medición aislada no debe utilizarse por sí sola para establecer un diagnóstico. Una lectura elevada debe ser valorada adecuadamente por un profesional de la salud.

El problema de una enfermedad que muchas veces no presenta síntomas

Uno de los principales desafíos de la hipertensión es que una persona puede sentirse completamente bien y, aun así, tener la presión arterial elevada.

Por eso se la conoce frecuentemente como un "riesgo silencioso".

La única manera de saber si la presión arterial está elevada es medirla. Cuando la hipertensión permanece sin control, puede incrementar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y daño renal.

En casos de presión arterial muy elevada pueden aparecer síntomas como dolor intenso de cabeza, alteraciones visuales, dolor en el pecho, dificultad para respirar, mareos, náuseas o confusión. Si una persona presenta presión arterial muy elevada acompañada de síntomas importantes, requiere valoración médica inmediata.

¿Por qué debería importarle al trabajador?

La salud cardiovascular también forma parte de la salud ocupacional.

Una persona que trabaja en actividades industriales, petroleras, construcción, transporte, mantenimiento o labores de campo puede estar expuesta a jornadas exigentes, turnos rotativos, condiciones ambientales adversas, esfuerzo físico y diferentes factores que requieren una adecuada condición de salud.

Esto no significa que el trabajo sea por sí mismo la causa de la hipertensión. Sin embargo, dentro de una estrategia integral de prevención es importante considerar los factores individuales y laborales que pueden influir sobre la salud cardiovascular.

En actividades de alto riesgo, conocer el estado de salud de los trabajadores permite fortalecer la prevención y favorecer decisiones oportunas dentro de los programas de vigilancia de la salud.

Factores que pueden aumentar el riesgo

La hipertensión puede estar relacionada con una combinación de factores genéticos, individuales, ambientales y relacionados con el estilo de vida.

Entre los factores modificables señalados por la OMS se encuentran:

  • Alimentación poco saludable.
  • Consumo excesivo de sal.
  • Bajo nivel de actividad física.
  • Sobrepeso u obesidad.
  • Consumo de tabaco.
  • Consumo excesivo de alcohol.

También existen factores que no pueden modificarse, como la edad, los antecedentes familiares y determinadas enfermedades, entre ellas la diabetes y las enfermedades renales.

Por ello, prevenir la hipertensión no significa buscar una única causa. Significa identificar los factores que pueden modificarse y mantener controles médicos periódicos.

Hipertensión y salud ocupacional

La medicina del trabajo tiene un papel importante en la identificación temprana de factores de riesgo cardiovascular.

Los controles de salud pueden convertirse en una oportunidad para detectar valores elevados de presión arterial, orientar al trabajador y recomendar una evaluación médica cuando sea necesario.

En Ecuador, el Decreto Ejecutivo N.º 255, que establece el Reglamento de Seguridad y Salud en el Trabajo, fortalece el enfoque preventivo y establece disposiciones relacionadas con la seguridad y salud laboral. Además, contempla la posibilidad de que los empleadores contraten servicios de salud y medicina del trabajo conforme a la normativa vigente.

Desde esta perspectiva, la vigilancia de la salud no debe limitarse a atender enfermedades cuando ya aparecen. También debe contribuir a identificar oportunamente condiciones que puedan afectar el bienestar del trabajador.

Una mirada al Ecuador

Los datos nacionales muestran que las enfermedades cardiovasculares y sus factores de riesgo representan un importante desafío de salud pública.

De acuerdo con el Registro Estadístico de Defunciones Generales 2024 del INEC, las enfermedades hipertensivas ocasionaron 3.689 defunciones en Ecuador durante 2024, con una tasa de 20,5 por cada 100.000 habitantes. En el mismo período, las enfermedades isquémicas del corazón registraron 14.471 defunciones y las enfermedades cerebrovasculares 4.836.

Estos datos permiten comprender que controlar la presión arterial no es solamente una recomendación individual: forma parte de una estrategia más amplia para reducir enfermedades cardiovasculares y muertes prevenibles.

¿Qué podemos hacer para prevenirla?

La prevención comienza con acciones sencillas, pero sostenidas en el tiempo.

🥗 Alimentación saludable

Reducir el consumo de sal y priorizar una alimentación equilibrada con frutas, verduras y otros alimentos saludables puede contribuir al control de la presión arterial.

La OMS recomienda limitar la ingesta de sal a menos de 2 gramos de sodio al día, equivalente a aproximadamente 5 gramos de sal.

🏃 Mantenerse físicamente activo

La actividad física regular ayuda a proteger la salud cardiovascular.

La OMS recomienda para los adultos al menos 150 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, o 75 minutos de actividad intensa, además de ejercicios de fortalecimiento muscular dos o más días por semana.

🚭 Evitar el tabaco

El consumo de tabaco representa un importante factor de riesgo cardiovascular. Evitarlo es una de las decisiones más importantes para proteger el corazón y los vasos sanguíneos.

⚖️ Mantener un peso saludable

El exceso de peso puede aumentar el riesgo cardiovascular. Mantener hábitos saludables y realizar actividad física regularmente contribuye a reducir este riesgo.

🩺 Medir la presión arterial

No hay que esperar a sentirse mal para controlar la presión.

Una medición periódica permite identificar valores elevados y consultar oportunamente con un profesional de la salud.

💊 Cumplir el tratamiento indicado

Cuando una persona ha sido diagnosticada con hipertensión, debe seguir las indicaciones del profesional que lleva su tratamiento.

No se recomienda suspender, modificar o compartir medicamentos por cuenta propia.

La prevención también ocurre durante la jornada laboral

Para las empresas, promover la salud cardiovascular significa ir más allá de reaccionar ante una emergencia.

Algunas acciones preventivas pueden incluir:

1. Promover controles periódicos de salud.

2. Facilitar educación sobre factores de riesgo cardiovascular.

3. Promover pausas activas y actividad física.

4. Fomentar una alimentación saludable.

5. Identificar oportunamente trabajadores con factores de riesgo.

6. Fortalecer los programas de vigilancia de la salud.

7. Contar con protocolos para responder ante emergencias cardiovasculares.

Estas acciones pueden integrarse dentro de los programas de promoción de la salud y prevención de enfermedades en el entorno laboral.

¿Cuándo debemos prestar especial atención?

Una presión arterial elevada requiere valoración profesional, especialmente cuando se repite en diferentes mediciones.

Pero existe una situación que merece especial atención: una presión arterial igual o superior a 180/120 mmHg, especialmente si está acompañada de síntomas como dolor torácico, dificultad para respirar, alteraciones visuales, confusión, mareos intensos o dolor de cabeza intenso.

En estos casos se debe buscar atención médica inmediata.

La salud cardiovascular también es parte de la seguridad

En ambientes laborales donde las personas deben mantener concentración, tomar decisiones y responder adecuadamente ante situaciones de emergencia, cuidar la salud integral del trabajador adquiere una importancia especial.

La prevención cardiovascular no consiste únicamente en evitar una enfermedad. Significa proteger la capacidad de las personas para disfrutar de una vida saludable y desarrollar sus actividades con bienestar.

La hipertensión puede no generar señales evidentes, pero sus consecuencias pueden ser graves. Por eso, una acción tan sencilla como medirse la presión arterial puede convertirse en una oportunidad para detectar un riesgo antes de que se transforme en una complicación.

Un compromiso con la prevención

En Good Health SMO entendemos la salud ocupacional como una herramienta de prevención que busca proteger a las personas antes de que aparezca una emergencia.

Promover controles médicos, identificar factores de riesgo y fomentar hábitos saludables son acciones que contribuyen a construir entornos laborales más seguros y trabajadores más saludables.

La presión arterial puede ser silenciosa. La prevención no debería serlo.

GOOD HEALTH SMO

Salud Ocupacional • Emergencias Médicas • Seguridad y Prevención

 

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